Una mano de ayuda para Vrindavan - Boletín 011 Mayo 2011

Queridos amigos:

En esta oportunidad quiero compartir con ustedes un nuevo mensaje muy importante, gracias a la misericordia de Srila Prabhupada mí amado Maestro Espiritual, quien nos inspira constantemente.

Hoy me encuentro en un pequeño pueblo situado en India. Es un lugar maravilloso y mágico, además de ser un territorio sagrado y místico. En esta santa tierra ubicada a las orillas del río Yamuna, a 160 kilómetros de New Delhi, hace más de 5.000 años Dios en persona se hizo presente, y él siendo un niño realizaba sus juegos a orillas del río Yamuna.

Cada lugar de este espacio celestial que tiene por nombre “Vrindavan”, es un espacio que se lleva en el alma, así como muchos de ustedes llevan a “Jerusalén” ó “La Meca”, que aún sin conocerlos saben de su significado.

Quiero humildemente regalarles dos razones, que considero fundamentales a tener en cuenta sobre la importancia de “Vrindavan”, y su relevancia para la humanidad entera, y del por qué debemos cuidarla:

1. Los seres humanos que creen en la vida y en el planeta necesitamos imperiosamente preservar la cultura que forma parte de la historia de la humanidad, y que da integridad a lo que somos, a nuestras tradiciones. Vrindavan es el centro de una cultura conectado a una larga tradición humana y mística, donde se desarrollaron los conocimientos y los pilares de muchas otras culturas. En Vrindavan encontramos respuestas a la mayoría de las preguntas que aquejan a los habitantes de este mundo. ¿Cómo podríamos perder Vrindavan?, sería como perder nuestra historia.

2. Es un lugar que congrega a millones de visitantes que anhelan una vida distinta basada en el respeto, la tolerancia, la persistencia y la bondad. Y eso es fácil de ver en su gente, sus obras de arte, templos, esculturas y pinturas. Recuerda que un día necesitarás de Vrindavan en tu vida, de lo que es y de lo que significa, y quizás puedas venir y conocer o quizás no, pero el hecho de saber que existe y esta bien cuidada, te dará un alivio en este mundo tan egoísta, por que sabrás que hay un pedazo de cielo en la tierra.

Hoy existe contaminación ambiental en todo lado, es un hecho que afecta profundamente a nuestra madre tierra. Debido al llamado progreso, nuestro amado Vrindavan no se escapa de esta realidad y hoy está en peligro, como lo están muchos sitios sagrados y maravillosos.

Amigos míos, debemos proteger este lugar histórico y así también todo nuestro planeta de la contaminación diaria causada por el uso de plásticos, instalación de desagües no controlados, y tantos otros. Es nuestro deber cuidar el lugar donde vivimos, y además propagar esta conciencia, para que todos juntos podamos hacer un gran cambio.

La contaminación ambiental y el descuido colectivo de quienes deben y pueden proteger, constituyen una amenaza para todos, para la calidad de vida. El problema más grave en mi opinión no es quién lo hace, sino ¿Qué podemos hacer para mejorar estas condiciones?.

Nuestra comunidad en India ha iniciado programas de limpieza y concientización. Muchos jóvenes voluntarios se han unido a este proyecto y también conseguimos apoyo para poder cubrir los gastos. Los logros son chiquitos aún pero importantes y hay mucho por hacer.

Esto nos llevó a iniciar una campaña por internet: “Una mano de ayuda para Vrindavan”. http://es.helpinghandforvrindavan.org/ y desde allí estamos conectando a mucha gente que quiere ayudar.

Es una puerta donde pueden conectarse con este trabajo voluntario y ayudar con donaciones de dinero que financian obreros locales que se dediquen a limpiar o mantener algunas áreas específicas de la ciudad. Así, sino puedes echarnos una mano aquí en Vrindavan, entonces por favor ayúdanos a financiar este programa.

El cambio no será de la noche a la mañana, pero no tenemos que desanimarnos porque tenemos una meta que cumplir, una meta donde queremos llegar. Este mundo es de delicados detalles, el amor es un delicado detalle que tiene el Señor Supremo con toda su creación.

Necesitamos de tu ayuda, confiamos en almas bondadosas como la tuya, que se regocijan en la felicidad de dar, en el convencimiento de que hay otros que pueden hacer el trabajo de recuperar nuestra madre tierra, y solo les hacen falta recursos.

Apóyanos y cuando visites Vrindavan sabrás que es parte de ti, y que los cambios que se logren serán parte de ti, para ti, para tus hijos, para tus nietos y todas las generaciones que están por venir.

Sean felices, cuidadosos y sobre todo protectores de la Verdad.

Su amigo de corazón,

B. A. Paramadvaiti Swami