La Verdadera Educación



Queridos lectores, reciban mi saludo de corazón.

Hoy quiero compartir con ustedes un tema fundamental: la importancia de la educación y la calidad que ella  debe tener. Para ilustrar la situación voy a comenzar con un ejemplo: el tratamiento para alguien que se  encuentra en rehabilitación muchas veces es un poco duro, sino el proceso no da los resultados adecuados. A uno le tienen que decir: “¡Esto es así, ésta es la disciplina, ésto tienes que hacer por tu beneficio!”, de otra forma el involucrado no se vería comprometido en su propio proceso de sanación. De este modo, podemos ver que la disciplina es parte fundamental de cualquier proceso educativo.

Si analizamos la situación actual, es fácil darse cuenta que el mismo sistema educativo está lleno de fallas: por un lado, el profesor no es alguien identificado con el estudiante como un ser completo,sino que pasa a ser un número más de una lista de alumnos y, por otro, los mismos estudiantes han llegado a niveles de rebeldía en los cuáles no aceptan ninguna autoridad de por medio. Mi opinión no busca ser drástica con los estudiantes, sin embargo, la disciplina siempre es necesaria en la formación de los niños y jóvenes para que sean los adultos responsables que el futuro necesita.

En la medida que no se comprenda la necesidad de la disciplina en la vida, no seremos capaces de ver que hay mucho por cambiar en cuanto a la educación. El “Manu Samhita”, el tratado védico que describe el comportamiento de los seres humanos, es totalmente directo en sus enseñanzas y plantea que todos debemos volvernos personas responsables: con quiénes tenemos alrededor, con los animales y con la Madre Naturaleza.

Actualmente, los organismos (gobiernos, multinacionales, políticos poderosos) que ponen las “reglas de la sociedad” son totalmente inmorales e inconsecuentes con sus propios planteamientos. Es por eso que tantos jóvenes y estudiantes se han rebelado contra el concepto de “reglas”, pero nos olvidamos que el sentido esencial de ellas es preservar los valores humanos y el respeto hacia todo lo que nos rodea. Ese es el objetivo de los Vedas (veda: conocimiento). El Shastra enseña que existen cuatro principios básicos que regulan la responsabilidad humana, Srila Prabhupada los llamó: los principios regulativos de la libertad. La palabra misma shastra es muy significativa, así como suena en nuestro idioma: ¡shas!, ¡ssshhhhh!, que significa “cortar con la ignorancia” y ¡trrra!, que significa “liberar”. De esta manera, los shastras vienen a salvarnos de la ignorancia y para comprender ello también necesitamos disciplina.

Un Yoga Monasterio es un lugar para aprender a volverse una persona disciplinada, para convertirse en un verdadero revolucionario espiritual que lucha contra los engaños de este mundo. Así, es nuestro deber enseñar a la gente de qué se trata una buena educación. Claro, no puedo llegar a una persona y decirle: “tome, aquí están todos los libros de Srila Prabhupada; edúquese”, suena muy bonito, pero en la práctica no es real, pues la mayoría de la gente no lee; entonces, debemos tomar a las personas de la mano y ayudarlas a educarse. Esa es nuestra proyección para el futuro, educar en solidaridad humana, fundar escuelas dónde tanto padres y madres sean participantes activos del desarrollo de sus hijos, volviéndose los pilares valóricos y espirituales de la vida de ellos. No sólo en palabra, sino un ejemplo práctico.

No debemos caer en el error de pensar que educación es mera recopilación de información, por el contrario. En sánscrito se hace diferencia entre dos términos aparentemente similares: jñana y vijñana.

El verso 8, del capítulo 6 del Bhagavad Gita dice:

jñana-vijñana-trptatma 
kuta-stho vijitendriyah
yukta ity ucyate yogi 
sama-lostrasma-kancanah


Traducción
:
Se dice que una persona está establecida en la comprensión del ser y se le da el nombre de yogi (místico), cuando se encuentra plenamente satisfecha en virtud del conocimiento y la comprensión que ha adquirido. Esta persona está situada en la trascendencia y es auto-controlada. Ella ve todo igual, ya sean guijarros, piedras u oro.

Srila Prabhupada explica en el significado: “El conocimiento sin la plena comprensión de la verdad Suprema (sabiduría), es inútil (…) Nadie puede volverse consciente de Dios mediante la simple erudición mundana”.

Conocimiento (jñana) sin sabiduría y verdadera comprensión (vijñana) no es más que mera acumulación de información. La verdadera educación, dónde se enseñan las bases de la Verdad, está basada en la sabiduría que desciende mediante la misericordia sin causa. Pero uno debe volverse cualificado para recibir esa misericordia, es ahí dónde, nuevamente, entra a actuar la disciplina. Entonces, armados con la espada del conocimiento, podemos levantarnos y luchar por la educación de nuestros hijos y las futuras generaciones.

Necesitamos fortalecer y expandir esta escuela del Amor Universal, dónde el ideal de los estudiantes es convertirse en un beneficio para el mundo. Esa es nuestra misión: una educación basada en la conciencia, la responsabilidad y el libre albedrío consciente, dónde las personas son educadas en plena felicidad y no manipulados por intereses materialistas.

Gracias por compartir este mensaje.
Con todo mi afecto desde Colombia.

Swami B.A. Paramadvaiti