Distribuyendo las enseñanzas

Estimado lector,

Les comparto la siguiente edición de mi boletín personal, recordando nuestra esencia y valorando las enseñanzas que nos han entregado nuestros Maestros Espirituales. Necesitamos aprovechar este conocimiento para comprender que nuestro cuerpo no es nuestro propio yo, y para entenderlo mejor necesitamos de un Maestro Espiritual y de las Sagradas Escrituras. Sólo a través de ellos podemos descubrir nuestra Identidad Espiritual, que se haya más allá del cuerpo material burdo hecho de carne y huesos; y también más allá del cuerpo material sutil compuesto de mente, inteligencia y ego falso, a menudo confundido con nuestra verdadera identidad.

Para avanzar espiritualmente debemos entender que somos almas dependientes de Dios, que por naturaleza somos amantes y servidores de la Verdad. Todo desvío en este sendero no puede ser de nuestro interés, estamos endeudados con la Verdad, somos por naturaleza adoradores de la Verdad y esa es la forma correcta de vivir. Una vez que descubramos nuestra identidad eterna, necesitaremos poner en práctica toda esta enseñanza para que cuando llegue el momento de abandonar este cuerpo, cuando llegue el momento de la muerte, podamos aceptarlo con madurez espiritual. 

Esto es: dispuestos a aceptar la Voluntad Divina, dispuestos a entregar el cuerpo y así recuperar en nuestra existencia la relación eterna que tenemos con Dios, servirlo y servir a todas las personas que nos rodean. Esto es lo único que realmente vale la pena. En el momento de la muerte el alma pasa a otro cuerpo material junto con sus identificaciones mentales e intelectuales. El individuo adquiere diferentes tipos de cuerpo, pero el alma es la misma.
Al tener confianza absoluta en la protección del Señor, podremos ver los problemas materiales como bendiciones espirituales.

Ahora comienza la maratón de diciembre, y para complacer al Señor Caitanya tenemos que identificarnos con la prédica. El que no se esfuerza en predicar no tiene avance, no tiene amor, por eso cualquier otro servicio que tengamos aparte de predicar en la calle son servicios que indirectamente colaboran con la prédica, son todos indicados para distribuir o preparar la distribución de la misericordia del Señor Caitanya.

Propaguemos las glorias del Santo Nombre y el mensaje de nuestros acaryas para conectarnos con nuestra Verdadera Identidad.

Swami B. A. Paramadvaiti