Educar para hoy

Estimado lector,

Es mi deseo poder compartir contigo en esta edición, unas reflexiones acerca de la importancia de la educación, la formación del ser. Comenzado desde conceptos básicos para comprender nuestra posición; la naturaleza del ser es espiritual, el ser es eterno pero condicionado en su cuerpo actual. Somos guiados por la consciencia, inclusive podemos decir que en la conciencia se refleja la fe que tenemos, siendo esta el motor de todo. Partiendo de la base mencionada anteriormente, Feducación es el estudio de la fe como motor, además de estudiar la relación eterna del ser con su causa y su propósito de existencia.



Podemos estudiar el impacto de la fe en la humanidad, considerando el ámbito material y espiritual. En la escuela del bhakti contamos con el respaldo de mucha filosofía, revelada por maestros espirituales fidedignos, pertenecientes a una sucesión discipular, quienes nos han compartido libros como el Néctar de la Devoción, el Néctar de la Instrucción, entre otros, lo cual nos permite fortalecer la base de nuestra vida, sin embargo también podemos ponernos en el caso de una persona que no cuenta con esta base, y para ella solo su sentido común y su espiritualidad le permitirá comprender la importancia de la fe. El ser humano debe ser más protegido,  se debe incentivar el respeto y el aprecio  hacia los demás.



Nuestra propuesta con Feducación no es sectaria, por lo tanto, quienes trabajen allí deben estar fortalecidos por una visión muy amplia. Feducación aspira a brindarnos una educación con rica filosofía y con valores tales como agradecimiento y compasión, donde la vida no es considerada una circunstancia sin sentido y temporal. Debemos esforzarnos para abrir este camino a todos, fortalecer la fe y no es una tarea fácil, sobretodo en medio de la era moderna. Actuar sin proselitismo de parte del vaisnavismo. Defender la fe y sustentarla ayuda al crecimiento propio, así también respetar  la fe de los demás. Sea cual sea la tradición mística que se practique, si tiene como eje el amor, éste sin duda fructificará en la forma de servicio a la humanidad. Se requiere de un funcionamiento armónico individual para obtener un resultado armónico general.



Somos predicadores del amor universal, del amor divino, y estamos en la etapa de educarnos para poder servir a la humanidad con algo que el materialismo ya tiene destruido en la mente de los niños de hoy. No se desanimen nunca, no hay de otra. Nuestros hijos son un tesoro y entregarles a
ellos lo mejor de nosotros es nuestro deber.




Con mucho amor y agradecimiento,
Swami B. A. Paramadvaiti