Es el momento para actuar

 Estimado lector, ¡Oh, sabio!, en esta era de Kali, la era de hierro, los hombres no tienen sino una vida corta; son pendencieros, perezosos, mal dirigidos, desafortunados y, sobre todo, siempre están perturbados. (SB 1.1.10) El verso anterior es de los primeros del Srimad Bhagavatam que explica los efectos de la era de Kali Yuga. Allí se dice, que la presente era de Kali Yuga de una manera ha venido a despertar a los más perezosos, a los "poco inteligentes", a los "menos sinceros", a aquellos que han recibido la invitación de Satya Yuga, de Treta Yuga y de Dvapara Yuga pero persiguen con las ideas de "Yo quiero ésto y lo otro" (...) entonces se hace necesaria la atmósfera de Kali Yuga para (ojalá) despertar un poco. En verdad ésta no es exactamente una respuesta muy encantadora, ¿no? Eso significa que hay otra alternativa también. Mi maestro espiritual Srila Prabhupada solía decir "aprendes ya sea escuchando o sufriendo; aún así hay gente que incluso cuando les llega el sufrimiento no aprende". Eso significa que entonces hay otra oportunidad. Primero que todo, al momento de la destrucción del mundo material obtienes un tiempo de descanso en Mahavishnu y luego regresas, y el ciclo comienza otra vez. Porque Dios nos ama independientemente de nuestra propia estupidez, pero no quiere quitarnos nuestro libre albedrío. Otra cosa que quisiera agregar, es que no debemos cuestionar la buena intención del Señor hacia nosotros. ¡No hagas eso!, ¡No permitas que tu mente haga ello! Porque al momento de hacerlo es como caer otra vez y decir: "¿Dios, puedes sentarte en la silla de los acusados?" Y tú mismo te sientas en el puesto del Juez diciendo: "Atento mi Señor que ahora lo voy a chequear". Eso no debemos hacer por ningún motivo, la posición de cuestionar la intención del Creador hacia nosotros no nos corresponde. Eso destruye algo dentro nuestro y crea una especie de ego artificial. Es ese ego artificial, que por lo demás es muy popular entre aquellos que niegan la existencia de Dios, el que hace que no sólo pongamos a Dios en la silla de los acusados sino que lo borramos como si no existiera. La pregunta sobre la razón de Kali Yuga es perfectamente respondida en el Srimad Bhagavatam, sólo que quise expandirme un poco más, quise explicar qué pasa cuando permitimos a nuestra mente cuestionar las buenas intenciones de Dios. ¿Qué tal si nos preguntamos si tenemos derecho a respirar? Y si lo tenemos, ¿quién nos dio tal derecho? Pues nunca hemos pagado por el aire que respiramos. ¿Cómo es que tenemos derecho a beber agua? ó ¿Cómo es que tenemos derecho a comer un plato de comida? Después de pensar en estas preguntas lo único que nos queda es ser agradecidos y decir "gracias a quien quiera que sea responsable por ello". Eso es lo que incluso las tribus nativas nos enseñan. Esto es lo que llamamos las "Naciones Unidas del Espíritu", seres humanos unidos en el espíritu de gratitud. Hay un hilo espiritual, una fe en común, un sentido de lo sagrado que permea a cada ser humano. Parte de la diversidad es esta fe en común. El poder unifica, la espiritualidad diversifica”. Estas son las palabras del candidato al Premio Nobel de la Paz 2017, Alejandro Solalinde, quien agregó que la revolución no es posible sin el Espíritu. Las Naciones Unidas están unidas sólo por pequeños intereses. El colectivo de homo sapiens no funciona porque el dinero es Dios. Aquellos que apuestan su vida al mundo capital son tontos, porque pagan por lo que nunca van a tomar. Para ellos, la Madre Tierra es un medio que puede ser sacrificado. La propiedad privada es un engaño del hombre, que hace y firma papeles. La desigualdad hace daño a la tierra naturaleza. Cuidemos a la Madre Tierra, volvamos activista de la Madre Tierra, cuidadores de semillas, de sus ríos, sus hijo. Es ahora, es el momento, la Madre Tierra que nos necesita. Muchas gracias por darse un tiempo para leer estas palabras, espero con mi corazón que lleguen a lo más profundo de tu corazón. Con mucho aprecio, Swami B. A. Paramadvaiti